Skip to main content
Un plan de formación es una ruta: el conjunto de todo lo que una persona debe completar para estar formada en algo. A diferencia de una asignación suelta, el plan da una lectura de conjunto —“va en 3 de 6”— y puede asociarse a un cargo para que se asigne solo.

Qué puede contener

Cursos

Cursos digitales del catálogo.

Cursos externos

Formación presencial o de terceros. Ver Cursos externos.

Certificaciones

Credenciales que deben obtenerse. Ver Certificaciones.

Crear un plan

Crear plan pide únicamente un nombre. El contenido se agrega desde el detalle, en tres bloques independientes: cursos, cursos externos y certificaciones. En cada uno agregas los elementos que correspondan y los quitas si sobran. El listado de planes muestra el nombre y cuántos cursos tiene cada uno, ordenado por última modificación.

Asignar un plan

Asocia el plan a un cargo. Todo el que ocupe ese cargo —hoy o en el futuro— recibe la ruta completa, sin intervención manual. Es la manera de automatizar inducciones y formación obligatoria por rol.

Seguimiento

El reporte de Planes de formación muestra, por persona, el avance de la ruta: qué cursos ha completado, cuáles le faltan y su porcentaje total. Ver Catálogo de reportes.

Diseñar buenas rutas

Lo fundamental primero. Una ruta ordenada al azar hace que la gente abandone en el segundo curso.
Menos de tres no justifica el plan; más de ocho desanima. Si necesitas más, divide en dos planes por etapa.
Cursos digitales para el conocimiento base, cursos externos para la práctica y certificaciones para la validación formal.
Los planes envejecen: cursos retirados, normativa nueva, cargos que cambian de alcance. Una revisión anual evita rutas con contenido obsoleto.

Eliminar un plan

Al eliminar un plan se eliminan sus vínculos con cursos, cursos externos y certificaciones. El avance que las personas ya tenían en cada curso se conserva.